Alaska presiona por exención de visas para maestros
La escasez de maestros en Alaska se está convirtiendo en una disputa política, a medida que legisladores en distintos niveles buscan abordar reglas de visado que, según los distritos, están afectando la contratación y retención.Los sistemas escolares en todo el estado dependen en gran medida de educadores internacionales para cubrir vacantes persistentes. Cerca de 600 maestros en Alaska trabajan bajo programas de visas, incluidos 341 con visas H-1B, que permiten a trabajadores calificados permanecer en Estados Unidos hasta seis años. Los distritos habían ido recurriendo cada vez más a estas visas para retener docentes por más tiempo, especialmente en comunidades remotas donde la contratación sigue siendo difícil.
Esa estrategia se vio alterada por un cambio de política federal que elevó el costo de la visa H-1B de $5,000 a $100,000 por solicitante. Los distritos, ahora en ciclos de renovación y contratación, señalan que el costo hace inviable la contratación internacional. Al mismo tiempo, nuevas directrices para las visas J-1, un programa de intercambio cultural ampliamente utilizado en zonas rurales de Alaska, exigen acceso a servicios como salud, banca y transporte, lo que limita su uso en muchas comunidades pequeñas y reduce la llegada de nuevos docentes. La presión es visible en todo el estado. Según Alaska Beacon, hay más de 900 vacantes para maestros y personal publicadas actualmente, tras cientos de puestos sin cubrir al inicio del año escolar. En el distrito escolar de Bering Strait, los docentes internacionales representan alrededor del 40% del personal. En el distrito de Kuspuk, superan el 60%. A medida que los maestros con visas J-1 llegan al final de su periodo y las alternativas con H-1B quedan fuera del alcance financiero, los distritos se preparan para aulas sin cubrir y una reducción en la oferta académica. La respuesta de los legisladores estatales ha sido rápida y coordinada. La Cámara de Representantes de Alaska aprobó una resolución que insta al gobierno federal a eximir a los maestros del costo de la visa H-1B, con una votación de 38 a 0. La medida, impulsada por Alyse Galvin, busca demostrar apoyo estatal unificado y reforzar la presión en Washington. Ahora pasa al Senado estatal, donde se espera respaldo. A nivel federal, la delegación de Alaska impulsa acciones paralelas. Lisa Murkowski ha presentado legislación para eximir a las escuelas públicas del cargo de $100,000, como un ajuste dirigido a proteger la dotación docente. Dan Sullivan respalda esfuerzos para lograr una exención inmediata y dar prioridad a los maestros dentro del proceso H-1B, además de coordinar conversaciones con agencias federales. En conjunto, estas iniciativas reflejan una estrategia legislativa más amplia que combina resoluciones estatales y propuestas federales para acelerar una solución. Con los distritos ya en proceso de contratación para el próximo año académico, el ritmo y el resultado de estas gestiones definirán si las escuelas pueden sostener su personal y garantizar el acceso a la educación en Alaska. |