De cocinero de línea a dueño de negocio
Al escuchar la oportunidad, Rufino cambió sus planes; en lugar de comprar una casa, decidió invertir en abrir su propio restaurante.Mientras la mayoría de los restaurantes en Anchorage cierran entre las 9 y 11 pm, Pho and Indian Restaurant cierra a medianoche. Esta historia narra cómo un oaxaqueño pasó de ser cocinero de línea a convertirse en dueño de su propio restaurante.
Rufino Guzmán llegó con experiencia en la cocina, ya que trabajaba preparando sopas Pho (un plato tradicional de la comida vietnamita) en Pho Dimond. En aquel entonces, el restaurante compartía espacio dentro del Gallo’s Center, lo que le permitió conocer a personas clave mientras él y su esposa Irma Bautista ahorraban para comprar una casa. Durante su búsqueda de vivienda, Rufino habló con Abraham Gallo, un empresario local con experiencia en varias cadenas de comida mexicana. Fue entonces cuando Abraham le mencionó que una de sus propiedades estaba en venta. Al escuchar la oportunidad, Rufino cambió sus planes: en lugar de comprar una casa, decidió invertir en abrir su propio restaurante. Después de usar sus ahorros y tarjetas de crédito, Rufino e Irma tomaron posesión de Pho and Indian Restaurant, donde hoy se especializan en sopas Pho, platos indios como el Tikka Masala (un platillo de la India que consiste en pollo y salsa hecha con especias y yougurt), fideos salteados con opciones de proteína como cabra, cordero y camarón. Rufino describe su primer año como dueño del restaurante, que inició en marzo de 2024, como tranquilo y suficiente para vivir. Sin embargo, tiene planes de atraer más clientes al agregar comida mexicana con sabor tijuanense. Cuando le preguntamos por qué eligió el sabor de Tijuana, Rufino respondió: “Yo pasé un tiempo viviendo en Tijuana y me encantaron los tacos de suadero, al pastor, y las opciones tradicionales que no se ven aquí en Alaska.” Aunque sueña con ofrecer comida de su país, Rufino enfrenta el reto de cambiar la marca del restaurante para alinearla con su menú deseado. Afortunadamente, él e Irma han contado con el apoyo de Abraham Gallo, quien les ha brindado consejos y conexiones útiles para el mantenimiento del negocio. Últimamente, el restaurante ha tenido más actividad cerca de la medianoche, ya que hay pocos lugares abiertos a esa hora. También planean comenzar a servir alcohol, una estrategia que muchos le han sugerido para atraer más clientes. No obstante, como inmigrante que todavía lucha con el inglés, Rufino tardó en completar los trámites y papeleo necesarios. Finalmente, recibió su tarjeta TAP y actualmente está haciendo remodelaciones para cumplir con los códigos de la Municipalidad de Anchorage. Aunque aún faltan pasos para expandir el menú y renovar el espacio, es evidente que este negocio refleja la perseverancia de un inmigrante oaxaqueño decidido a salir adelante. Las combinaciones culturales de comida vietnamita, india y mexicana representan, en muchos sentidos, la diversidad que caracteriza a Alaska. |