El significado de la Navidad
Debemos enfatizar el sentido primordial de estas celebraciones navideñas.Una encuesta de Ipsos en el año 2022 encontró que dos tercios de la población en Estados Unidos creen que el verdadero significado de Navidad se ha perdido. Entonces, ¿Cuál es el verdadero significado? Fundamentalmente es la celebración del nacimiento del Niño Jesús. Sin embargo, esta celebración ha sido sustancialmente opacada por fines comerciales que buscan cada oportunidad para que compremos más cosas y sigamos la corriente del consumismo. Por eso, ahora Navidad está más asociada con los regalos de Santa viajando en sus renos, las decoraciones, el arbolito con sus luces y la foto de la familia en pijama para subir a las redes sociales.
De ninguna manera quiere decir que lo anterior esté mal. Sin embargo, como cristianos debemos enfatizar cuál es el sentido primordial de estas celebraciones navideñas. Celebramos Navidad para hacer honor al Nacimiento de Jesús en Belén, abriendo nuestros corazones para dejarnos guiar y seguir su ejemplo de cómo vivió en la tierra y cómo entregó su vida en la cruz para salvarnos a través del camino del amor. En nuestra tradición hispano-latina, le llamamos Nochebuena aquella noche en que nació Jesús en un establo entre los animales del campo. El hijo de Dios, siendo el ser más poderoso del universo, escogió ser frágil y hacerse como uno de nosotros, siendo humilde y mostrándonos que cada persona es creada a imagen y semejanza de Dios, y que nada puede disminuir nuestro valor, independientemente de nuestro estatus social, nacionalidad, género, lengua, color de piel y muchas otras etiquetas. Jesús nos enseña que Dios nos ama infinitamente a todos y quiere que seamos felices, viviendo como hermanos en amor, alegría y esperanza. Finalmente, quiero compartir un poema anónimo que condensa el misterio de quién fue Jesús: “Nació en una pequeña aldea, hijo de una mujer del campo. Creció en otra aldea, donde trabajó como carpintero hasta que tuvo 30 años. Después, y durante tres años, fue predicador ambulante. Nunca escribió un libro. Nunca tuvo un cargo público. Nunca tuvo familia o casa. Nunca fue a la universidad. Nunca viajó a más de trescientos kilómetros de su lugar de nacimiento. Nunca hizo nada de lo que se asocia con grandeza. No tenía más credenciales que él mismo. Tenía sólo treinta y tres años cuando la opinión pública se volvió en su contra. Sus amigos le abandonaron. Fue entregado a sus enemigos, e hicieron mofa de él en un juicio. Fue crucificado entre dos ladrones. Mientras agonizaba, sus verdugos se jugaron sus vestiduras, la única posesión que tenía. Cuando murió, fue enterrado en una tumba prestada por un amigo. Han pasado veinte siglos, y hoy es figura central de nuestro mundo, factor decisivo del progreso de la humanidad. Ninguno de los ejércitos que marcharon, ninguna de las armadas que navegaron, ninguno de los parlamentos que se reunieron, ninguno de los reyes que reinaron, ni todos ellos juntos, han cambiado tanto la vida del hombre en la tierra como esta Vida solitaria”. Rev. Israel Portilla-Gómez es rector asociado en St. Mary’s Episcopal Church. 2222 E Tudor Rd, Anchorage, AK 99507. [email protected]. (907) 563-3341. Ext. 13. |