“El veto de Dunleavy es un ataque sin precedentes a la educación”
Por carlos matías
Carl Jacobs, presidente de la Junta Escolar de Anchorage, asegura a Sol de Medianoche que continuará “abogando ferozmente por los recursos necesarios para garantizar que cada estudiante reciba una educación de calidad”. Jacobs se opone al veto del gobernador de Alaska, Mike Dunleavy, a la financiación básica de la educación en las escuelas públicas del estado. La reducción es de $50,60 millones; o sea, $200 menos por estudiante. Pero hay más recortes.
Con su veto, Dunleavy reduce en $50.6 millones la financiación de las escuelas públicas, lo que supone una financiación base por estudiante de $500, en lugar de los $700 aprobados por los legisladores en mayo.
Dunleavy ha impuesto otros recortes significativos al gasto en educación aprobados por la Legislatura: $5.7 millones para programas de intervención temprana y aprendizaje infantil; $490,000 para el reclutamiento de maestros; $554,000 en incentivos para maestros que reciben una certificación nacional; y $25.1 millones menos para mantenimiento y reparaciones de las escuelas, muchas de ellas en mal estado, sobre todo las rurales.
En una entrevista con Sol de Medianoche, Carl Jacobs considera estos vetos de Dunleavy como “ataques sin precedentes, intencionales e implacables. Ataques a la educación pública que perseguirán a las familias de Alaska mucho después de que Dunleavy deje el cargo de gobernador”.
“Nuestro estado tiene una lista creciente de desafíos que no se han abordado desde 2018 –dice Jacobs–, incluidos una tendencia profundamente preocupante de emigración neta, un éxodo de jóvenes profesionales hacia los otros estados y erosión a los servicios básicos de los que dependen los ciudadanos, incluidas nuestras escuelas públicas, debido a la falta de un plan fiscal sostenible a largo plazo de los líderes en Juneau”.
“En toda Alaska, los impactos de esta crisis de liderazgo se manifiestan en forma de desafíos persistentes de reclutamiento y retención para educadores; infraestructura pública en ruinas; el creciente tamaño de las clases K-12 y un nivel cada vez menor de servicio para los estudiantes, lo cual es incompatible con la promesa constitucional de un sistema bien mantenido de escuelas públicas”, añade el presidente de la Junta Escolar de Anchorage. “En pocas palabras, debemos elegir un nuevo director ejecutivo con una visión audaz de invertir en nuestros jóvenes y lograr un futuro para nuestro estado, que atraiga a la próxima generación de habitantes de Alaska. Además, debemos trabajar para reclutar, elegir y retener líderes a nivel local y estatal que se centren en trabajar en colaboración para resolver estos desafíos apremiantes. Ya es hora de que nuestro gobierno priorice a las personas sobre la política”.
¿Cómo afectará el veto a los estudiantes de origen latino o los estudiantes más vulnerables y minoritarios? El Distrito Escolar de Anchorage es uno de los más diversos del país. Nuestros estudiantes representan más de cien idiomas, una amplia gama de culturas e innumerables experiencias vividas. Más del 60 por ciento de los más de 43,000 estudiantes matriculados en el distrito escolar provienen de comunidades de color. Esa diversidad es una de nuestras mayores fortalezas y es algo de lo que estamos orgullosos.
Esa fortaleza conlleva una profunda responsabilidad de garantizar que cada estudiante tenga las herramientas y el apoyo que necesita para tener éxito. Para muchos estudiantes latinos y otras personas de comunidades históricamente desatendidas, una educación pública sólida no sólo es importante; es esencial; es el puente hacia las oportunidades, la estabilidad económica y la plena participación en nuestra comunidad.
El veto del gobernador pone en riesgo ese puente. La continua falta de financiación de las escuelas públicas de Alaska, junto con la creciente rotación de educadores y un sistema de jubilación no competitivo, colocan a nuestros estudiantes más vulnerables en desventaja. En lo que va del año, el distrito ha recibido más de 400 renuncias de educadores. Más del 20 por ciento de nuestros profesores se han marchado despues de solo un año. Ese nivel de interrupción afecta directamente al aprendizaje, especialmente en las escuelas que atienden a las poblaciones con mayores necesidades.
Si realmente queremos equidad, honrar la diversidad que hace que nuestro distrito sea tan único y ayudar a cada niño a alcanzar su potencial, entonces debemos invertir en nuestras escuelas públicas. Nuestros estudiantes no pueden permitirse nada menos.
La Junta Escolar de ASD se siente honrada de representar a nuestra comunidad y continuará abogando ferozmente por los recursos necesarios para garantizar que cada estudiante reciba una educación de calidad. Animo al público a conectar con nosotros y compartir su perspectiva sobre cualquier tema, por correo electrónico a [email protected]. O a considerar unirse a nosotros en una reunión pública (más información en https://www.asdk12.org/school_board/).