“Es hora de que salgas de Estados Unidos”
“Es hora de que salgas de Estados Unidos. Si no sales de inmediato, estarás sujeto a medidas policiales para tu expulsión”. Con este email, 985,000 migrantes se han enterado de que su permiso de residencia con CBP One está cancelado. “La amenaza es ilógica e ilegal”, dice el abogado de inmigración Nicolás A. Olano a SOL DE MEDIANOCHE.“CBP One fue creado para solicitar asilo sin cruzar la frontera ilegalmente”, dice Olano. “Se permitía entrar al país mediante un Parole –como visa temporal–, con este propósito exclusivo. Sin embargo, al mismo tiempo que se les otorgaba el parole, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) colocaba a estas personas inmediatamente en proceso de deportación, obligándolas a presentar su caso ante un juez de inmigración.
Nicolás A. Olano añade que “mientras el Parole duraba (generalmente, dos años), permitía obtener un permiso de trabajo por esta duración. Iniciado el proceso de deportación, Parole queda cancelado. Pero durante mucho tiempo USCIS no aplicó esta interpretación de la ley y permitió que estas personas obtuvieran permisos de trabajo”. “Hoy, las autoridades han comenzado a emitir órdenes ‘cancelando’ Parole formalmente, en un acto simbólico, porque ya no hay nada que cancelar.” Además, todas las personas que ingresaron al país con parole bajo CBP One ya están en proceso de deportación, y por lo tanto, deben presentar su solicitud de asilo como parte de ese proceso. La amenaza de que serán deportados si no se marchan en 30 días es ilógica e ilegal. ¿Quiénes podrían verse afectados por este cambio? Principalmente aquellas personas que: • Ingresaron en los últimos dos años, y • Siguen dependiendo del permiso de trabajo derivado del parole original. Para estas personas, hay opciones. Si ya presentaron su solicitud de asilo ante el juez y han pasado al menos 150 días desde entonces, pueden pedir un permiso de trabajo basado en ese caso de asilo. Si aún no han presentado su solicitud de asilo, deben hacerlo lo antes posible para poder calificar a un permiso de trabajo bajo esa base. En total, esta orden de Trump no es más que otro mecanismo para asustar a los inmigrantes que además muestra una desconexión total entre lo que dice y la ley. CBP One ha sido legal desde enero de 2023 y habría amparado a decenas de miles de personas con cita fijada para antes de febrero, que aguardaban en la frontera con México. Las citas fueron anuladas por Trump el 20 de enero, al tomar posesión como presidente. Al casi millón de afectados se le suma otro millón (1,1) de venezolanos (600,000) y haitianos (500,000), que han visto cancelado su Estatus de Protección Temporal (TPS) y que habrían tenido que abandonar el país de no ser por el bloqueo judicial. También el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) retiró el permiso de permanencia a 532,000 cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos del programa Parole Humanitario, anulado por Trump. Lo mismo para miles de universitarios extranjeros con permisos para estudiar en este país. Dulce Guzmán, directora ejecutiva de Alianza Américas (principal red transnacional de defensa de organizaciones latinoamericanas de trabajadores migrantes), insiste en que “las personas con CBP One siguieron un proceso legal, confiaron en el sistema y ahora son traicionadas y perseguidas porque no cumplen los objetivos supremacistas blancos de Trump”. Helena Olea, vicedirectora de Programas de Alianza Americas, añade a SOL DE MEDIANOCHE que “la terminación anticipada de CBP One obliga a explorar alternativas. Quienes temen por su vida o su seguridad si son deportados pueden solicitar asilo y protección contra la tortura, pero deben averiguar si aún pueden acogerse al estatus temporal protegido TPS”. “Los casados con un estadounidense -continúa Olea-, pueden ajustar su estatus. Que busquen asesoría legal. No hay que darse por vencidos”. También anima a “no rendirse” la representante demócrata por Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez. AOC ha enviado un email a SOL DE MEDIANOCHE para decirnos: “La derecha crea miedo para que nos rindamos y nos retiremos de la vida pública. La gente está en pie, luchando y lista para organizarse”. AOC resalta que los migrantes contribuyen con sus impuestos no solo a la economía pero también a programas sociales. Sólo los que estaban en situación irregular en 2023 pagaron 66,000 millones de dólares ese año, según el Laboratorio de Presupuesto de Yale, de los que 43,000 millones financiaron la Seguridad Social y Medicare. La pérdida de sus contribuciones fiscales puede suponer 313,000 millones en diez años. |