“¿Quién da un paso al frente?”, pregunta Félix Rivera a los latinos
por carlos matías
“Absolutamente orgulloso” de su origen puertorriqueño, Félix Rivera se despide este abril de la Asamblea de Anchorage, tras diez años activo, pidiendo a la comunidad latina “que siga brillando” en la ciudad: “¿ahora quién da un paso al frente?”
“Ha sido reconfortante ver latinos en Anchorage levantarse frente al fascismo, mostrando la belleza de nuestras culturas y ser parte fundamental del tejido económico, social y político de nuestras comunidades. La voz latina es más necesaria que nunca”, dice Félix Rivera a Sol de Medianoche.
Han sido diez años de servicio público: uno como asistente del alcalde y nueve en la Asamblea. A Félix se le abrió el horizonte cuando, en 2016, Elvi Gray-Jackson le pidió que fuese candidato para sucederla, porque ella se presentaba al Senado estatal.
“Me convenció la labor callada del asistente del alcalde, que entonces era Ethan Berkowitz. Me apasionaba el transporte, la financiación de la educación, el trabajo por las personas sin hogar y la limpieza en la ciudad. Me pregunté: ¿por qué no servir a mi comunidad? Y acepté”.
Cuatro alcaldes han pasado por la Municipalidad con Félix Rivera en la Asamblea, lo cual es “muy inusual”: Ethan Berkowitz (hasta octubre de 2020), Austin Quinn-Davidson (interina hasta julio de 2021), Dave Bronson (hasta julio de 2024) y Suzanne LaFrance (en la actualidad). De ellos, “he trabajado mucho mejor con LaFrance”. “Han sido nueve años tumultuosos: el terremoto de 2018; la crisis presupuestaria de 2019; la pandemia de COVID… Empecé con Trump como presidente y termino con Trump como presidente”.
“Estoy orgulloso de haber representado a mis electores en Midtown y haber servido al Municipio con integridad y dignidad. Orgulloso de servir como presidente de la Asamblea y mejorar la cultura del Poder Legislativo. Orgulloso de la política de vivienda y el trabajo con las personas sin hogar. Me hubiera gustado aumentar el transporte público y resolver el problema de la limpieza de nieve”, sigue Rivera.
Una vez que deje la vida pública, Félix quiere “visitar a mis padres, que viven en San Antonio, Texas. Pero si soy honesto, esperaba haberme establecido con alguien a quien amo y crear una familia. Soy gay y cada pequeña acción es examinada: mi capacidad para salir libremente se ha visto obstaculizada. Más allá de esto, espero dejar atrás los constantes comentarios despectivos que enfrento como latino y como hombre gay en un cargo público. La cantidad de odio que he tenido que soportar ha sido asombrosa y ha impactado en mi salud mental”.
“Espero que mis vecinos vean con cariño mi servicio en la Asamblea. Nunca se sabe cómo serás juzgado. Pero me gusta pensar que dejé este lugar en mejor forma de lo que lo encontré”. Félix Rivera espera continuar trabajando en The Alaska Center, donde comenzó en marzo de 2025. “Voy a tener mucho tiempo libre para emprender nuevos esfuerzos y servir a mi comunidad. Tengo algunas ideas y espero compartirlas pronto”.