Líder Indígena recibe el Premio Goldman 2026
Alannah Acaq Hurley fue reconocida por articular una de las resistencias ambientales más efectivas de EE. UU., combinando ciencia y saberes ancestrales para proteger el mayor ecosistema de salmón salvaje del mundoEl liderazgo indígena en Alaska sumó visibilidad con el reconocimiento a Alannah Acaq Hurley como ganadora del Premio Goldman 2026, por su lucha y activismo en la defensa de los territorios y ecosistemas de la región de la Bahía de Bristol.
Hurley, representante del pueblo indígena yup’ik en Alaska, fue distinguida por encabezar una de las campañas ambientales más significativas de los últimos años. Se trata de la oposición al proyecto minero Pebble Mine. Como directora ejecutiva de la organización Tribus Unidas de la Bahía de Bristol (UTBB, por sus siglas en inglés) logró articular al menos a 15 tribus y comunidades indígenas locales y grupos ambientales en una coalición que derivó en un veto histórico de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) en EE. UU. en 2023. Este fallo evitó la construcción de lo que habría sido la mina a cielo abierto más grande de Norteamérica, destinada a la extracción de cobre y oro, y protegió un ecosistema de más de 25 millones de acres. La zona alberga la mayor población de salmón salvaje del mundo, fundamental tanto para la biodiversidad como para la subsistencia cultural y económica de las comunidades indígenas. Con 40 años de edad, Hurley ha construido su activismo desde la conexión profunda de su territorio. Nacida en Saguyap, en la Bahía de Bristol, creció bajo las enseñanzas tradicionales de su comunidad, que conciben la tierra y el agua como elementos inseparables de la identidad cultural. Además, durante su juventud participó en iniciativas locales para frenar el avance del proyecto minero, llevando información a comunidades y fortaleciendo la organización comunitaria. Su trabajo se inscribe en una tendencia global en la que los liderazgos de base, en especial indígenas, son determinantes en la protección de los ecosistemas. El trabajo de Hurley evidencia cómo la combinación entre el conocimiento ancestral, la incidencia política y la movilización social pueden redefinir el rumbo de proyectos de alto impacto ambiental. |