The Fur Factory celebrará 55 años de éxito en el negocio de la peletería
En agosto, The Fur Factory cumplirá 55 años deleitando a los locales y turistas con hermosos abrigos, gorras, bufandas, mocasines, guantes, entre otros accesorios. La tienda está ubicada en la segunda Avenida Nro. 547 en la ciudad de Fairbanks.El propietario es José Luis Martinez, un mexicano, que llegó desde Monterrey, junto a su esposa Guillermina, a Alaska en 1971. Influenciado por la experiencia de su esposa, José aprendió el negocio de la peletería en Anchorage. Allí familiares de ‘Gigi’ eran dueños de Anchorage Fur Factory. “Tenía 22 años y fue mi primer empleo, no sabia nada de la confección de prendas con pieles finas. Vine a aprender y obtuve el conocimiento para crear mi propio negocio en Fairbanks”, dijo.
Después de 1 año, José y ‘Gigi’ decidieron mudarse a la ‘Ciudad del Corazón Dorado’ y abrieron The Fur Factory. José confecciona a medida, usando moldes y hace el 70% de las prendas. Cuenta con un ayudante. Las ‘parkas’ o abrigos de castor cuestan entre $3.000 a $3.500. Los boleros para damas, por ejemplo, de bisonte cuestan $700. Los clientes gustan de la piel de zorro para la confección de prendas y varían según la especie y la genética del animal, abarcando desde el clásico rojo hasta tonos oscuros. En los últimos años, la clientela busca gorras y bufandas. “Hacemos gorras con pieles de zorro, de castor, de lobo. La favorita es la piel de castor para hombres. Ellas eligen de zorro blanco, que cuesta $395”. Los ‘mukluks’ o botas se fabrican con un detalle diferenciador a los originales, hechos por los nativos. Llevan suelas antideslizantes para la nieve. Su precio es de $475. “Este negocio me ha dado estabilidad y nunca trabajé para nadie. Dios ha permitido que se consolide la tienda y sea del agrado y asombro de los clientes”. José y ‘Gigi’ tuvieron tres hijos: José, Francisco y Luis Manuel. Ellos aprendieron y ayudaron en el negocio hasta terminar la escuela secundaria. Guillermina falleció hace ocho años. |