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por sdmn
Trump destituye a Pam Bondi como fiscal general y la reemplaza con Todd Blanche en medio de crecientes tensiones y presión política.
El presidente Donald Trump destituyó a Pam Bondi como fiscal general, apartando abruptamente a una aliada cercana mientras ofrecía elogios públicos pero pocas explicaciones sobre su salida. En una publicación en Truth Social, Trump afirmó que Bondi pasaría a desempeñar un rol en el sector privado, calificándola como una “gran patriota estadounidense” que había supervisado una importante reducción del crimen. No especificó por qué dejaba el cargo.
Detrás del anuncio, sin embargo, la decisión se produce tras semanas de creciente insatisfacción. Fuentes señalan que Trump se había frustrado cada vez más con Bondi en múltiples frentes, incluyendo su manejo de asuntos relacionados con Jeffrey Epstein y la percepción de que no había impulsado con suficiente fuerza investigaciones contra adversarios políticos. En los últimos días, Trump discutió la posibilidad de destituirla con aliados y sostuvo una conversación que una fuente describió como “dura”, en la que le indicó que sería reemplazada pronto.
El fiscal general adjunto Todd Blanche asumirá el cargo de forma interina. Blanche, quien previamente representó a Trump en varios casos penales, elogió el liderazgo de Bondi y subrayó la continuidad del trabajo del departamento. Su designación es temporal, mientras Trump evalúa reemplazos permanentes, entre ellos el administrador de la Agencia de Protección Ambiental, Lee Zeldin.
La gestión de Bondi estuvo marcada por controversias, especialmente en torno a la publicación de materiales vinculados a Epstein. Su declaración pública de que una lista de clientes estaba “sobre su escritorio”, seguida por la afirmación del departamento de que dicha lista no existía, generó críticas bipartidistas y alimentó la percepción de que la administración manejaba de forma inadecuada información sensible. Además, enfrenta una citación del Congreso relacionada con este asunto, lo que aumentó la presión en sus últimas semanas en el cargo.
Los intentos por avanzar casos alineados con las prioridades de Trump tuvieron resultados mixtos. El Departamento de Justicia logró imputaciones contra figuras como James Comey y Letitia James, pero ambos casos fueron desestimados después de que un juez determinara que el fiscal involucrado había sido designado de manera irregular. Otras investigaciones, incluida una sobre el exdirector de la CIA John Brennan, continúan, aunque fiscales de carrera las consideran débiles.
Bondi afirmó que dedicará el próximo mes a facilitar la transición antes de pasar al sector privado, aunque no se ha anunciado un nuevo cargo. Su salida la convierte en la segunda funcionaria del gabinete destituida en semanas recientes, tras Kristi Noem, y anticipa un posible proceso de confirmación complejo para su sucesor. Por ahora, el Departamento de Justicia entra en un nuevo periodo de transición, marcado tanto por presiones internas como por las cambiantes expectativas del presidente.